sábado, 7 de janeiro de 2012

El Organista

Un organista de una iglesia estaba practicando una pieza de Felix Mendelssohn y no estaba tocando muy bien. Frustrado, recogió su música y se dispuso a irse. No había notado a un extraño que se había sentado en un banco de atrás.

Cuando el organista se dio la vuelta para irse, el extraño se le acercó y le preguntó si él podía tocar la pieza. El organista respondió bruscamente: «Nunca dejo que nadie toque este órgano.». Finalmente, después de dos peticiones amables más, el músico gruñón le dio permiso con renuencia.

terça-feira, 27 de dezembro de 2011

Tres Cosas


Hay Tres cosas en la vida que una vez que pasan, nunca regresan:

terça-feira, 20 de dezembro de 2011